Entrenar MMA de forma habitual implica un desgaste constante del equipamiento. Guantes empapados de sudor, espinilleras mal ventiladas o vendas mal cuidadas no solo reducen la vida útil del material, sino que también afectan a la higiene, la comodidad y el rendimiento durante el entrenamiento.
En este artículo te explicamos, de forma práctica y basada en la experiencia real de gimnasio, cómo cuidar correctamente tu equipamiento de MMA para que dure más tiempo y se mantenga en buenas condiciones sesión tras sesión.
¿Por qué es importante cuidar el equipamiento de MMA?
El equipamiento de MMA está diseñado para soportar impactos, sudor y uso intensivo, pero no es indestructible. Un mal mantenimiento puede provocar malos olores, deterioro prematuro del material e incluso aumentar el riesgo de lesiones por falta de protección.
Cuidar el equipamiento no es solo una cuestión económica, sino también una forma de entrenar mejor, con mayor comodidad y respeto tanto por uno mismo como por los compañeros de entrenamiento.

Cómo cuidar los guantes de MMA correctamente
Los guantes son una de las piezas más importantes del equipamiento y, a la vez, las que más sufren con el uso diario. Tras cada entrenamiento, es fundamental sacarlos de la bolsa y dejarlos ventilar en un lugar seco y bien aireado. Guardarlos húmedos dentro de la mochila favorece la aparición de bacterias y malos olores.
Siempre es recomendable entrenar con vendas limpias, ya que absorben gran parte del sudor y protegen el interior del guante. Además, limpiar el exterior de los guantes con un paño ligeramente húmedo ayuda a eliminar restos de sudor y suciedad acumulada.
Nunca se deben secar los guantes directamente al sol o sobre fuentes de calor intenso, ya que esto puede dañar los materiales y provocar grietas o deformaciones.
Mantenimiento de las espinilleras y protecciones
Las espinilleras también requieren cuidados específicos, especialmente cuando se entrenan disciplinas con trabajo de pierna frecuente. Tras cada sesión, deben sacarse de la bolsa y dejarse secar completamente antes de volver a guardarlas.
Es recomendable limpiar periódicamente las espinilleras con un paño húmedo y un jabón neutro, evitando productos agresivos que puedan deteriorar el acolchado o las costuras. También conviene revisar el estado de las correas y cierres para asegurarse de que siguen ajustando correctamente.
Entrenar con protecciones en mal estado reduce su eficacia y puede aumentar el riesgo de golpes innecesarios.
Uso y cuidado de las vendas de entrenamiento
Las vendas cumplen una función clave en la protección de muñecas y nudillos, pero también actúan como barrera frente al sudor. Por este motivo, deben lavarse después de cada uso para evitar malos olores y acumulación de bacterias.
Lo ideal es dejar que se sequen completamente al aire antes de volver a enrollarlas y guardarlas. Tener varios pares de vendas permite rotarlas y asegurarse de que siempre estén limpias y listas para el siguiente entrenamiento.
Unas vendas bien cuidadas no solo duran más, sino que contribuyen a mantener el resto del equipamiento en mejores condiciones.

Conclusión: cuidar el equipamiento también es parte del entrenamiento
El cuidado del equipamiento de MMA no debería verse como una tarea secundaria, sino como una parte más del proceso de entrenamiento. Dedicar unos minutos después de cada sesión a ventilar, limpiar y revisar el material marca una gran diferencia a largo plazo.
Un equipamiento bien cuidado dura más, huele mejor y ofrece una protección adecuada en cada entrenamiento. Al final, entrenar bien también implica cuidar los detalles fuera del tatami.